quizás nunca aprendiste que los no-15 nunca se fueron
y son un ritual de vida
miércoles, 28 de junio de 2017
primera lista
ser no-elegido
olvidar
ser un-desconocido
no saber
no saber no ser-elegido
sentir que no conozco
pensar que no conozco
pensar
sentir
pensar
sentir
temer
a mi mismo
el no-control
un ataque
ataque y coda (términos lingüísticos)
el DSM en su versión más reciente habla de culpabilidad y pena
pero no hay libro con soluciones psicológicas
no hay libros que desdigan las imaginaciones extrañas e indeseadas
odiadas
no hay libro que diga cómo aceptar lo que odias que está adentro que se proyecta sobre lo de afuera
como una capa oscura que no permite ver las cosas
y con la que terminas haciendo una lista
de las cosas que temes y odias
empezando por ti mismo
seguido por no entender
mecanismos de tu cerebro
que no te dejan disfrutar del día feriado
y solo pensar en un día muerto
un día perdido
culpable por tu sueño
caes dormido
no entender
olvidar
ser un-desconocido
no saber
no saber no ser-elegido
sentir que no conozco
pensar que no conozco
pensar
sentir
pensar
sentir
temer
a mi mismo
el no-control
un ataque
ataque y coda (términos lingüísticos)
el DSM en su versión más reciente habla de culpabilidad y pena
pero no hay libro con soluciones psicológicas
no hay libros que desdigan las imaginaciones extrañas e indeseadas
odiadas
no hay libro que diga cómo aceptar lo que odias que está adentro que se proyecta sobre lo de afuera
como una capa oscura que no permite ver las cosas
y con la que terminas haciendo una lista
de las cosas que temes y odias
empezando por ti mismo
seguido por no entender
mecanismos de tu cerebro
que no te dejan disfrutar del día feriado
y solo pensar en un día muerto
un día perdido
culpable por tu sueño
caes dormido
no entender
martes, 20 de junio de 2017
Los nueve monstruos
I, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.
Jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
Jamás tanto cariño doloroso,
jamás tan cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.
Crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de Rousseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
Invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.
El dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente
a nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar…
Pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más)
Y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardio!
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta
inversión, tanto lejos y tanta sed de sed!
Señor Ministro de Salud; ¿qué hacer?
¡Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.
Jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
Jamás tanto cariño doloroso,
jamás tan cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.
Crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de Rousseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
Invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.
El dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente
a nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar…
Pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más)
Y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardio!
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta
inversión, tanto lejos y tanta sed de sed!
Señor Ministro de Salud; ¿qué hacer?
¡Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.
Intensidad y altura
Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
no hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
carne de llanto, fruta de gemido,
nuestra alma melancólica en conserva.
Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.
De: Poemas Humanos
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
no hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
carne de llanto, fruta de gemido,
nuestra alma melancólica en conserva.
Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.
De: Poemas Humanos
lunes, 19 de junio de 2017
Nubes
las esquinas como lugares prohibidos
de pensamiento
el espacio entre una persona
y otra
no es sino la existencia misma
en forma de aire comprimido
en una compañía que
quebrará pronto
por la ventana
el dibujo del cielo se asoma
hasta que viene el niño
y arranca su dibujo
el cielo es la resignación a la pérdida
es la tierra la verdadera realidad
de pensamiento
el espacio entre una persona
y otra
no es sino la existencia misma
en forma de aire comprimido
en una compañía que
quebrará pronto
por la ventana
el dibujo del cielo se asoma
hasta que viene el niño
y arranca su dibujo
el cielo es la resignación a la pérdida
es la tierra la verdadera realidad
No-Excusas
La primera vez que escribí sobre ti fue un 13 de enero.
Lo sé con exactitud porque tengo ese texto en otro sitio almacenado.
En ese momento, escribir sobre ti solo fue parte de otro escrito. Literalmente, lo único que escribí fue:
Ayer hablaba de Glee con Claudia y recordéHopelessly Devoted to You, una de mis canciones favoritasde la serie y de toda la vida. Me gusta la música y tambiénla letra. Me gusta porque siento que me recuerda a miy al apego. Me ayuda a pensar en el apego.Recordar eso ha sido una excusa para escuchar la cancióny escribir estas cosas.Tengo que buscar esa clase de excusas.
Y eso es todo (literalmente ahí acaba el texto). El texto completo se titula "Excusas" y trata de que, en ese momento, pensaba que sería bueno buscar excusas para escribir, porque no me sentía muy bien y esto es algo que siempre ha servido.
No es forzar demasiado las cosas
decirte que en ese momento que relato en este fragmento me ayudó hablar contigo
no hiciste algo en especial
pero solo hablar contigo fue la primera idea para escribir todo el texto en sí.
En ese entonces "solo" eras Claudia.
Es decir, Claudia de Claudia una chica que está en mi clase de inglés
que faltó un día
a la que me comprometí en escribirle a pedido de Mary
para que pudiera tener la tarea.
A la que le seguí escribiendo, aunque eso es algo que no hago
pero siempre fuisteyeres agradable. Yo solo tenía intenciones
inocentes al principio.
Quizás pensar más claramente,
aprender cosas nuevas.
Pero pronto dejaste de ser Claudia-del-inglés.
Tú nunca fuiste una excusa.
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