viernes, 10 de febrero de 2017

Yo quiero creer que esta es la última entrada.
Hoy, viernes 10 de febrero, te dije todo. Quizás eran las 4 de la tarde
En mi mente todo salía mejor
En mi mente yo decía las cosas mejor
Volví a decir "no quiero ser tu amigo"
No pude decir
te quiero de una manera especial
y quiero salir contigo

No me pareció apropiado

Me dijo
que no sabía qué decir
que si este fuera otro momento de su vida
Sería directa
Pero no ahora
Eso yo lo entiendo como un "no" pero sin que lo diga porque quizás sería muy fuerte escucharlo
Entonces le dije que no tenía que decir nada
Miramos los carros un rato
Sin decir nada
Me preguntó si se podía ir en uno de esos carros
Le dije que claro que sí
Y se fue

Pensé que lloraría
pero solo me recosté en mi cama y escuché el soundtrack de Submarine
y ahora me estoy sintiendo algo extraño
algo perdido
algo confundido
algo mareado
estoy pensando en ti
aunque sé que no debo hacerlo
pienso en tu rostro de incomprensión
y cómo mis palabras rompieron la balanza que mantenía nuestras charlas a flote
y cómo eso ya no va a pasar
y me pregunto qué haré ahora cada clase
me pregunto qué haré cuando acaben las clases
me pregunto muchas cosas sobre ti
como si volveré a verte
o si volveremos a hablar
o qué piensas
o todo

la pregunta importante es cuál es el siguiente movimiento

todo es una relación de acción-reacción

Such a sight as the one I caught your...

Peligrosamente confundido parte 329586880

La llamada
la astrología
las palabras rebuscadas
los segundos de silencio mientras me odias
los segundos de silencio mientras escucho
la llamada
tu voz cae como una lluvia
la llamada
las palabras rebuscadas
las ideas rebuscadas que dicen algo sobre mi
las horas pasando sobre la lluvia
tu voz en la llamada
los chistes
el enojo
preguntarme qué cosas hay
si hay algo más ahí
notar que ya lo sabes
pero que tengo que decirlo
en la llamada
o quizás mañana
preguntarme por un par de horas
qué significa todo esto
qué significan ciertas palabras
qué significa la llamada
o si es que no estoy pensando demasiado
tratando de buscarle un significado místico
a un acto de cortesía
y en realidad
no sabes nada
ni quieres saberlo
porque no importa eso
no importa
aún si me lo pregunto tanto
quizás, me dirías, debería dejar de pensarlo tanto
quizás, cuando te lo diga, me dirás
que estoy equivocado
estoy equivocado y no puedo leerme a mi mismo
solo es un momento de confusión

yo no lo creo
yo no me siento confundido
cuando te veo
sí cuando te escucho
porque no entiendo
si cada palabra significa algo en específico
algo que no está en esa palabra cuando se la dices a alguien más
como si decírmela le diera más significado
como las palabras que yo uso contigo
no entiendo si es igual
yo no estoy confundido
solo me pregunto
qué sucede aquí

jueves, 9 de febrero de 2017

El costo del silencio

Ayer quería irme contigo al paradero como se ha vuelto una costumbre para mi. Ayer no te dije nada, me quedé hablando con nuestras amigas pero tú te fuiste y yo traté de buscarte, caminé un poco, te vi a lo lejos, pero ya era muy tarde. La siguiente hora, me sentí pésimo. Por muchas razones. Le escribí a Lucho un mensaje: Estoy triste. Me respondió un par de horas después preguntándome por qué estaba triste. No habría sabido qué decirle. Pero mientras estaba en ese restaurante, almorzando, sintiéndome mal, pensé que antes que te hubieras ido debí decirte algo. Quería hacerlo, debí hacerlo, lo deseaba. Pero no lo hice. Pensé que había perdido una oportunidad de estar contigo. Y me decepcioné un poco de mi mismo, pensé lo mucho que se pierde cuando no se dice todo lo que se quiere decir. Luego vino el buen momento en el que me pregunté a mi mismo qué podía hacer para mejorar la situación. ¿Cómo arreglar algo que ya había pasado? El reconocimiento de que tenía algo que decirte. Y ya que tenía mi celular en mano y le había escrito a Lucho un SMS, te escribí uno a ti también, diciendo: Me hubiera gustado acompañarte al paradero. Y me respondiste, y aunque eso no era parte de por qué me sentía triste, luego de unas horas todo estuvo mejor. Pero me quedé pensando en esa satisfacción inmediata que sentí apenas terminé de escribir ese mensaje y te lo envié. No importaba tu respuesta (de hecho sí importa, lo que quiero decir es que mi bienestar no dependía de lo que tú respondieras), solo importaba que me quitara esa carga de encima de tener algo en mente que no te había dicho. Y ahora pienso en la carga de todos los días de no decirte la manera en que te quiero, razón que me motiva a escribir aquí algunas cosas como para sentir que no solo están en mi mente y las estoy desperdiciando o ignorando como ayer casi hago.
Porque siento que tu respuesta a decirte lo que siento no será algo que me guste, quizás sí algo que necesito escuchar para tener la realidad en mis manos. Pero eso realmente no importa, lo que importa es lo que yo te diré. Pronto

Marcela

Me resisto a escribir de ti.
No estoy muy seguro por qué. Probablemente sea por el temor de que escribirlo lo haga más real? O que escribirlo signifique que no hay ninguna oportunidad? Y yo no quiero engañarme. Eso sí es cierto. Siento que pienso mucho en las reacciones, algunas trato de buscarlas, trato de crear el mejor ambiente que puedo sin forzar nada porque no quiero presentarme como alguien que no soy. Y aunque a estas alturas de mi vida, y quizás sea un efecto momentáneo de cosas pasadas, odie sentir algo por alguien, en realidad no puedo evitarlo. Lo peor es que no quiero evitarlo. Intenté resistirme un tiempo, intenté no mirarte cuando hablas y no hablas. No sé si podría seguir intentando eso, yo quisiera decir que no. Pero la respuesta a por qué no lo dejé no es si podía hacerlo o no, sino, más bien, lo feliz que se siente estar a tu lado y mirarte intentar dibujar una manzana luego que yo te dijera que todas las manzanas que dibujas son realmente corazones. Y te ríes y lo intentas nuevamente y todo es un corazón en tus manos. ¿Alguien podría ser indiferente ante ello? Yo no. Por mucho que a veces creo que quisiera, para ahorrarme muchas cosas, empezando con la idea de involucrarme sentimentalmente. El problema es que yo sí me involucraría sentimentalmente, pero no quiero dejarme a mi mismo sentir todo lo que a veces siento porque, como a veces creo que llegará, el momento del rechazo será un portazo que odiaré haber permitido recibir.
En este punto me dirías que estoy pensando mucho las cosas, para variar, quizás yo solo te miraría y te diría frustrado que no sé otra manera de reaccionar.
Siento que poco a poco se acerca ese momento en el que te diga explícitamente que te quiero de una manera distinta, aún contra mis deseos de hacerlo (no porque no seas alguien indigna de ser querida, sino por la posibilidad del rechazo). Siento que necesito que ese momento llegue. Mirarte a los ojos y abrir esa caja. Esa jodida caja que me hará sentir mejor cuando se abra. Decir
Marcela
Te quiero
Me gustas
Babosadas así

O solo agradecerte por conocerte.
Agradecerte porque hablar contigo y verte me hace feliz.
Sí, creo que mejor será eso. Solo agradecerte